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Residencia fiscal en España: ¿cómo se acredita?

Residencia fiscal en España: ¿cómo se acredita?

El concepto de residencia habitual determina la condición de contribuyente sujeto al IRPF, salvo lo que puedan disponer los convenios y tratados internacionales firmados por España.

De acuerdo con la normativa española, una persona física es residente en España si permanece en el territorio más de 183 días durante el año natural, o si su núcleo principal o la base de sus actividades o intereses económicos radica en España, según la LIRPF. Además, se presume, salvo prueba en contrario, que el contribuyente tiene su residencia habitual en territorio español cuando residan habitualmente en España el cónyuge no separado legalmente y los hijos menores de edad que dependan de aquél.

Las ausencias esporádicas no se computan, salvo que se pruebe la residencia fiscal en otro país.

Concepto de ausencia esporádica

El concepto de “ausencia esporádica” es un concepto jurídico indeterminado que debe analizarse en cada caso concreto, pero en una sentencia del TS de 18 de marzo de 2018, en relación con un estudiante que cursó en el extranjero una beca de estudios, el Tribunal determinó que la permanencia de más de 183 días fuera de España en el año natural, no puede considerarse como una ausencia esporádica a los efectos del impuesto, aun cuando se tenga la intención de regresar.

En este sentido, la naturaleza de la ausencia o el propósito de regresar a España al término de la actividad no deben ser tenidos en cuenta para determinar si la ausencia es esporádica.

Existencia o no de Convenios de Doble Imposición

En los casos en que una persona pueda ser considerada residente en dos países, habrá que tener en cuenta lo que disponga el Convenio de Doble Imposición (CDI) firmado entre España y el otro país, ya que ahí se establece cómo proceder (las llamadas, “reglas de desempate”). Los Convenios de Doble Imposición firmados por España primarán siempre sobre nuestra normativa interna.

La primera regla de desempate es la residencia en el Estado donde exista una vivienda permanente a disposición. Si, por ejemplo, el contribuyente posee una vivienda en ambos Estados, se considerará residente del Estado en el que mantenga relaciones personales y económicas más estrechas (centro de intereses vitales).

Como ha establecido la Dirección General de Tributos en una consulta de 2018, la determinación del lugar en el que está situado el centro de intereses vitales dependerá, entre otras cuestiones, de los hechos y circunstancias de cada persona física.

Este contenido es general y meramente informativo. Si deseas obtener asesoramiento en materia de convenios doble imposición, no dudes en ponerte en contacto con nuestro equipo de expertos.

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